El punk cumple medio siglo como una de las expresiones culturales que más profundamente transformaron la música, la moda, el arte y la manera de entender la rebeldía. Para conmemorar sus 50 años, el Festival de Cine Alemán llevará a distintas salas de la Ciudad de México la retrospectiva “Cine y punk: diálogos de la disidencia”, un recorrido por películas que han retratado a generaciones de jóvenes que encontraron en la música y en el cine una forma de cuestionar las normas establecidas.
La programación se realizará del 24 de septiembre al 3 de octubre de 2026 y reunirá producciones mexicanas, alemanas y estadounidenses relacionadas con la contracultura, la identidad, la marginalidad, la resistencia y la necesidad de construir espacios propios. Las funciones llegarán al Goethe-Institut Mexiko, la Cineteca Nacional, Cine Tonalá, Casa del Lago UNAM y el Cinematógrafo del Chopo, mientras que una selección adicional podrá disfrutarse a través de Goethe on Demand.
La retrospectiva forma parte de “Alle gegen Alles. Punk@50”, iniciativa internacional que revisa cinco décadas de historia del punk desde diferentes expresiones artísticas y territorios. En México, la propuesta adquirirá un significado particular al poner en diálogo las escenas surgidas en lugares tan distintos como Berlín Occidental, Alemania Oriental, Ciudad Nezahualcóyotl, Tijuana y la Ciudad de México.
Bajo el lema “Futuros Desobedientes”, la edición número 25 del Festival de Cine Alemán plantea una pregunta que sigue vigente: ¿qué sucede cuando una generación decide no conformarse con las reglas que heredó?
“Metrópolis” abrirá el festival con música en vivo
La inauguración tendrá lugar el jueves 24 de septiembre a las 19:00 horas en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, con una función especial de Metrópolis, la obra maestra de ciencia ficción dirigida por Fritz Lang en 1927.
La película será acompañada por una musicalización original en vivo a cargo de 2Contrabajos y Denise Gutiérrez, lo que permitirá recuperar la experiencia cinematográfica de una de las obras fundamentales del expresionismo alemán desde una perspectiva contemporánea.
La elección de Metrópolis para abrir un ciclo dedicado al punk no resulta casual. La película imagina una sociedad futurista dividida entre una élite que habita la superficie de una enorme ciudad y una clase trabajadora condenada a realizar labores mecánicas en el subsuelo. La desigualdad, la explotación, la vigilancia, la deshumanización y el poder de la tecnología atraviesan una historia que, casi un siglo después de su estreno, continúa ofreciendo imágenes poderosas sobre la relación entre quienes controlan el sistema y quienes viven sometidos a él.
Además, existe un detalle especialmente llamativo: la historia de Metrópolis está ambientada en el año 2026, el mismo en el que esta retrospectiva llegará a las salas mexicanas.
Cuatro películas llegarán a Casa del Lago UNAM
La Casa del Lago UNAM será una de las sedes principales del ciclo y ofrecerá cuatro funciones en la Sala Lumière durante el sábado 26 y el domingo 27 de septiembre.
El sábado 26 a las 13:30 horas se proyectará Todo es uno. Excepto el 0. (Alles ist Eins. Ausser der 0.), de Klaus Maeck y Tanja Schwerdorf, mientras que a las 16:30 será el turno de Queercore. Cómo hacer punk una revolución (Queercore: How to Punk a Revolution), de Yony Leyser.
Para el domingo 27, la programación continuará a las 13:30 horas con Decoder, dirigida por Muscha, y cerrará a las 16:30 con Susurros y GRITOS (Flüstern & SCHREIEN), de Dieter Schumann.
Las cuatro películas permiten acercarse a diferentes momentos y expresiones de la contracultura alemana, desde la experimentación sonora y la ciencia ficción hasta las comunidades queer y la escena musical de Alemania Oriental.
Punk, tecnología y resistencia en la Alemania de los años ochenta
Uno de los títulos más singulares de la retrospectiva será Decoder, película de Muscha estrenada en 1984. La historia sigue al músico experimental FM Einheit, quien descubre que determinados sonidos pueden convertirse en una herramienta para desafiar mecanismos de control.
La cinta combina ciencia ficción, mensajes ocultos y sabotaje cultural para construir una mirada provocadora sobre la contracultura alemana de los años ochenta. En lugar de presentar al punk únicamente como un género musical, Decoder lo convierte en una actitud frente a las estructuras que buscan controlar la conducta y el pensamiento.
La selección también incluye Nuestra juventud (Unsere Kinder), documental de Roland Steiner realizado en 1989, que registra las experiencias de punks, skinheads, antiskinheads, góticos y neonazis en Alemania Oriental. La película ofrece un retrato de distintas subculturas poco antes de la caída del Muro de Berlín y muestra cómo la música y la pertenencia podían convertirse en elementos centrales para jóvenes que buscaban construir su identidad.
Otro título será Todo saldrá bien (Alles wird gut), de Bernd Sahling, estrenada en 1990. La película se concentra en un joven que intenta encontrar su lugar mientras las dos Alemanias atraviesan una profunda transformación política y social.
Por su parte, Susurros y GRITOS documenta la escena del rock de Alemania Oriental durante los últimos años de la República Democrática Alemana. Músicos y seguidores aparecen para hablar de sus deseos, frustraciones y posturas frente a una realidad marcada por fuertes restricciones.
La mirada cambia radicalmente con Queercore. Cómo hacer punk una revolución. El documental de Yony Leyser recupera el nacimiento de una comunidad de artistas y activistas que buscó abrirse espacio tanto dentro de una escena punk dominada por determinadas ideas como en sectores de la cultura gay que tampoco representaban sus experiencias.
El documental reúne testimonios de figuras como Bruce LaBruce, G.B. Jones, Kathleen Hanna, Kim Gordon, John Waters, Peaches y Beth Ditto, para reconstruir una corriente que convirtió la identidad y la sexualidad en parte de su propia rebelión cultural.
Sarah Minter, una mirada indispensable al punk mexicano
La retrospectiva también tendrá uno de sus capítulos más importantes en México gracias al trabajo de Sarah Minter, cineasta considerada pionera del cine y el video experimental mexicano.
Su obra se acercó a jóvenes, comunidades y territorios que durante décadas tuvieron poca presencia en las representaciones audiovisuales tradicionales. Por eso, sus películas resultan fundamentales para entender cómo el punk mexicano encontró una identidad propia lejos de los grandes circuitos culturales.
El ciclo reunirá tres de sus trabajos: Nadie es inocente, Nadie es inocente. 20 años después y Alma punk.
Estrenada en 1987, Nadie es inocente sigue a Los Mierdas Punk, un grupo de jóvenes de Ciudad Nezahualcóyotl que encontró en la música, la anarquía y la comunidad una respuesta frente a las dificultades económicas y sociales de su entorno.
La película registra sus espacios de convivencia, sus discusiones y sus códigos, pero también muestra algo más profundo: la manera en que una subcultura podía convertirse en una familia elegida para jóvenes que experimentaban exclusión, violencia y prejuicios.
Dos décadas después, Minter regresó con algunos de aquellos protagonistas para realizar Nadie es inocente. 20 años después, estrenada en 2010. El documental contrasta las expectativas de aquellos jóvenes con las consecuencias del paso del tiempo y permite observar qué ocurrió con una generación que alguna vez encontró en el punk una forma de imaginar otro futuro.
La tercera obra será Alma punk, de 1992, protagonizada por una joven vinculada con el movimiento riot grrrl que debe trasladarse primero a Tijuana y posteriormente a Estados Unidos.
El filme incorpora temas como la marginalidad, la identidad y el feminismo, además de ofrecer una perspectiva sobre las mujeres que participaron en escenas musicales y culturales donde las voces masculinas tenían una presencia predominante.
De Neza a Tijuana: las nuevas generaciones también tendrán espacio
La retrospectiva no se limitará al punk de los años setenta y ochenta. La selección mexicana también mostrará cómo las inquietudes relacionadas con la rebeldía, la amistad, el barrio y la música continuaron apareciendo en generaciones posteriores.
Entre los títulos estará Somos Mari Pepa, de Samuel Kishi Leopo, estrenada en 2013. La película sigue a una banda adolescente de punk rock y utiliza la música como punto de encuentro entre jóvenes que enfrentan el crecimiento, los cambios personales y la necesidad de encontrar una identidad propia.
También se proyectará Club Internacional Aguerridos (C.I.A.), de José Leandro Córdova, estrenada en 2019. A través de recursos del falso documental, la cinta se acerca a un entorno barrial marcado por la música, las drogas y la violencia.
La selección incorporará además Violentas mariposas, dirigida por Adolfo Dávila en 2024, una historia protagonizada por un grafitero y una cantante punk que recurren al arte callejero y a la música como herramientas para resistir un contexto social violento.
A esta mirada contemporánea se suma Sex Panchitos, documental de Gustavo Gamou estrenado en 2025, que recupera las experiencias de tres integrantes de Los Panchitos, una de las pandillas vinculadas con la contracultura urbana de la Ciudad de México durante los años ochenta.
El documental revisa qué ocurrió con sus protagonistas décadas después y pone sobre la mesa conceptos como supervivencia, libertad, memoria y redención. Así, el punk aparece no solamente como una etapa de juventud, sino como una experiencia que puede dejar huellas profundas en la vida adulta.
Goethe on Demand llevará el punk a la pantalla digital
La retrospectiva tendrá también una extensión digital mediante Goethe on Demand, plataforma del Goethe-Institut que permitirá ampliar la programación con cuatro títulos adicionales.
Entre ellos estará B-Movie. Lujuria y sonido en Berlín Occidental 1979-1989, dirigida por Jörg A. Hoppe, Klaus Maeck y Heiko Lange, un documental que reconstruye una década de la vida cultural de Berlín Occidental mediante archivos, música y testimonios.
La película muestra una ciudad dividida en la que artistas, músicos, okupas y personajes de la escena underground encontraron espacios para experimentar y crear. El documental permite acercarse a la efervescencia cultural que precedió a la caída del Muro de Berlín.
También podrá verse Dorfpunks, de Lars Jessen, ambientada en la Alemania rural de 1984 y centrada en un joven que descubre en el punk una posibilidad para cambiar su identidad y pensar de otra manera su futuro.
La oferta digital incluirá además Play it Loud! (Verschwende deine Jugend), de Benjamin Quabeck, película situada en la escena new wave de los años ochenta, y ¡Simplemente hazlo! She-Punks de 1977 hasta hoy (Einfach machen! She-Punks von 1977 bis heute), documental de Reto Caduff que recupera las historias de mujeres que desafiaron los estereotipos de género y una industria musical históricamente dominada por hombres.
Con esta programación, el Festival de Cine Alemán propone mirar el punk más allá de las guitarras distorsionadas, las chamarras de cuero y la estética provocadora. Las películas seleccionadas muestran un movimiento que, dependiendo del lugar y de la generación, sirvió para hablar de desigualdad, identidad, género, libertad, violencia, pertenencia y resistencia.
A 50 años de su nacimiento como fenómeno cultural, el punk sigue demostrando que su mayor fuerza no necesariamente está en hacer ruido, sino en cuestionar aquello que parecía imposible de cambiar. Y durante diez días, la Ciudad de México tendrá la oportunidad de volver a mirar esa historia desde las salas de cine.