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¿Rechinas los dientes mientras duermes? Nueve hábitos que ayudan a prevenir el bruxismo nocturno

junio 29, 2026 · admin

El bruxismo nocturno es un trastorno que muchas personas padecen sin saberlo. Se caracteriza por el apretamiento o rechinamiento involuntario de los dientes mientras se duerme, una acción que puede pasar desapercibida durante años hasta que aparecen consecuencias como el desgaste dental, dolor en la mandíbula, cefaleas o alteraciones en la calidad del sueño. Debido a que ocurre de manera inconsciente, en muchos casos el diagnóstico llega durante una revisión odontológica de rutina, cuando el especialista detecta daños en los dientes o en la articulación mandibular.

Especialistas de instituciones como Mayo Clinic y Cleveland Clinic coinciden en que el bruxismo nocturno suele estar relacionado con diversos factores, siendo el estrés y la ansiedad las causas más frecuentes. Sin embargo, también pueden influir alteraciones en la mordida, el consumo de cafeína, alcohol y tabaco, así como trastornos del sueño como la apnea. Algunas investigaciones incluso sugieren que existe un componente hereditario que aumenta la predisposición a desarrollar este problema.

A diferencia del bruxismo diurno, que suele ser más fácil de identificar porque la persona es consciente de que aprieta los dientes durante el día, el bruxismo nocturno ocurre mientras se duerme y, por ello, muchas personas solo descubren que lo padecen cuando comienzan a experimentar síntomas persistentes o cuando alguien que comparte la habitación escucha el característico rechinamiento durante la noche.

Las consecuencias pueden ir más allá del desgaste del esmalte dental. La tensión constante sobre la mandíbula puede provocar dolor en la articulación temporomandibular (ATM), sensibilidad muscular, dificultad para abrir o cerrar la boca e incluso afectar el descanso tanto de quien lo padece como de su pareja.

Aunque en algunos adultos el bruxismo puede ser leve y no requerir tratamiento específico, los especialistas recomiendan adoptar hábitos saludables que ayuden a disminuir la tensión muscular y reduzcan el riesgo de que el problema se agrave.

Uno de los aspectos más importantes es aprender a controlar el estrés. La tensión emocional es uno de los principales desencadenantes del bruxismo nocturno, por lo que incorporar técnicas de relajación puede marcar una diferencia significativa. Actividades como la meditación, el yoga, la respiración profunda, el ejercicio físico regular o la terapia psicológica ayudan a disminuir la activación del sistema nervioso antes de dormir. Incluso dedicar entre una hora y una hora y media a relajarse antes de acostarse puede favorecer un descanso más reparador.

Los hábitos relacionados con la alimentación también desempeñan un papel importante. Los especialistas aconsejan evitar el consumo de café, té con cafeína, bebidas energéticas y alcohol durante las horas previas al sueño, ya que estas sustancias pueden estimular el sistema nervioso y aumentar la actividad muscular nocturna. Reducir estos productos favorece un descanso más profundo y disminuye la probabilidad de rechinar los dientes.

El tabaco es otro factor que puede agravar el problema. La nicotina actúa como estimulante y puede incrementar la tensión mandibular durante la noche. Por ello, dejar de fumar o, al menos, evitar el consumo de cigarrillos al final de la tarde y durante la noche puede contribuir a reducir los episodios de bruxismo.

Crear una rutina relajante antes de acostarse también resulta beneficioso. Los expertos recomiendan evitar el uso de teléfonos móviles, computadoras y otros dispositivos electrónicos al menos una hora antes de dormir. En su lugar, sugieren actividades tranquilas como leer un libro, escuchar música relajante, tomar una ducha caliente o aplicar una compresa tibia sobre la mandíbula para aliviar la tensión acumulada durante el día.

Dormir bien también es fundamental. Un descanso insuficiente o de mala calidad puede favorecer la aparición del bruxismo. Si la persona presenta ronquidos intensos, pausas respiratorias o sospecha de apnea del sueño, es recomendable consultar con un profesional de la salud, ya que tratar estos trastornos puede reducir significativamente los episodios de rechinamiento nocturno.

Otro hábito aconsejado es evitar las cenas abundantes y el uso prolongado de pantallas antes de acostarse. Las comidas pesadas dificultan el descanso y los dispositivos electrónicos mantienen al cerebro en un estado de mayor alerta, lo que puede incrementar la actividad muscular durante el sueño.

Los odontólogos también recomiendan evitar acciones que sobrecarguen la mandíbula durante el día, como masticar chicle durante largos periodos o morder objetos, labios, uñas o mejillas. Estas conductas mantienen los músculos mandibulares en constante tensión y pueden agravar el problema.

La postura al dormir también puede influir. Descansar de lado o boca arriba, procurando mantener una adecuada alineación entre la cabeza y la columna mediante una almohada apropiada, ayuda a disminuir la presión sobre la articulación temporomandibular. En cambio, dormir boca abajo puede incrementar la tensión en la mandíbula y favorecer las molestias.

En algunos casos, el odontólogo puede recomendar el uso de una férula o protector bucal personalizado. Este dispositivo no elimina la causa del bruxismo, pero sí protege los dientes del desgaste y reduce la carga sobre la mandíbula durante la noche. Los especialistas destacan que las férulas elaboradas a medida ofrecen un mejor ajuste y mayor eficacia que los modelos genéricos disponibles en el mercado.

Reconocer los síntomas tempranos también es esencial para evitar complicaciones. Despertar con rigidez en la mandíbula, dolor facial, cefaleas frecuentes, sensibilidad dental o dificultad para abrir la boca son señales que justifican una consulta con el odontólogo. Asimismo, si la pareja detecta ruidos de rechinamiento durante la noche, conviene mencionarlo durante la revisión dental.

Durante la consulta, el especialista evaluará el estado de los dientes, la articulación temporomandibular y la musculatura de la mandíbula para determinar el grado de afectación y descartar otras enfermedades con síntomas similares, como trastornos de la ATM o apnea del sueño. Si lo considera necesario, podrá remitir al paciente a otros especialistas para realizar estudios complementarios.

Aunque el bruxismo nocturno puede parecer un problema menor, identificarlo y tratarlo oportunamente ayuda a prevenir daños permanentes en la dentadura, mejora la calidad del descanso y reduce las molestias que pueden afectar la vida cotidiana. La combinación de hábitos saludables, revisiones odontológicas periódicas y atención médica cuando aparecen los primeros síntomas constituye la mejor estrategia para mantener la salud bucal y proteger el bienestar general.