Por Juan Pablo Ojeda
Fernando Farías Laguna fue trasladado al penal del Altiplano, en el Estado de México, luego de llegar a México procedente de Argentina, donde permaneció detenido durante varios meses.
El excontralmirante arribó durante la madrugada de este viernes al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), a bordo de una aeronave de la Secretaría de Marina.
Una vez que aterrizó, Farías Laguna fue presentado ante un médico legista para realizarle la certificación médica correspondiente antes de continuar con el traslado al Centro Federal de Readaptación Social número 1, conocido como El Altiplano.
La Fiscalía General de la República informó que el exfuncionario quedó a disposición de la autoridad judicial que lo requiere, por lo que deberá enfrentar en México el proceso relacionado con las acusaciones en su contra.
El traslado fue realizado bajo un fuerte dispositivo de seguridad y coordinado por la FGR, la Secretaría de Marina, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y la Secretaría de Relaciones Exteriores, con colaboración de autoridades de Estados Unidos y Argentina.
Farías Laguna fue detenido el pasado 23 de abril en Buenos Aires, Argentina, después de ingresar a ese país utilizando presuntamente una identidad falsa y un pasaporte guatemalteco apócrifo.
El regreso a México se concretó mediante su deportación desde Argentina, luego de que el gobierno mexicano desistiera del proceso de extradición que se encontraba en curso. La aeronave de la Marina realizó una escala en Colombia antes de continuar hacia territorio mexicano.
El excontralmirante es señalado por la FGR por su presunta participación en una red dedicada al contrabando de combustible, conocida como huachicol fiscal. Su hermano, el exvicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna, también se encuentra recluido en el Altiplano por este caso.
Con su ingreso al penal federal, Fernando Farías Laguna queda bajo custodia de las autoridades mexicanas y a disposición del juez que lleva el caso. La FGR recordó que el exfuncionario debe ser considerado inocente mientras no exista una sentencia condenatoria.